2 Reyes 4:6
“Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.”
Palabras que cierran el milagro de Dios. Creo que muchos conocemos esta historia, como una viuda de un siervo de Jehová, viene a Eliseo por ayuda al tener un acreedor queriendo llevar a dos de sus hijos. Eliseo le dice lo que tienen que hacer con lo que aún le queda, y Dios multiplicó el aceite mientras habían vasijas o hasta que se escuchó decir uno de sus hijos: “No hay más vasijas.”
El profeta Isaías escribe una expresión y Jeremías, habla por lo menos dos veces símilando las vasijas a las personas, al pueblo veamos:
* (Is 29:16) “Vuestra perversidad ciertamente será reputada como el barro del alfarero. ¿Acaso la obra dirá de su hacedor: No me hizo? ¿Dirá la vasija de aquel que la ha formado: No entendió?”
* (Jer 18:4-6) “Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla. Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo: ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.”
Pablo lo describe de esta forma:
* (2 Cor 4:7-9) “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;”
Palabras que cierran el milagro de Dios. Que te quiero decir Iglesia. Si tu y yo somos vasijas, y somos llenados con su Santo Espíritu, y decimos que no hay mas vasijas, que no salimos y buscamos a otros, ni intentamos y solo decimos “No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.” (2 R 4:6b). Creo que exactamente eso pasará, los milagros de Dios se acabarán, el fluir de Dios se terminará, las misericordias de Dios cesaran, su favor se acortará. Provocado por lo que decimos, por no querer salir y buscar la vasija que está perdida, la vasija que necesita ser llena, la vasija que necesita ser restaurada, útil, la que necesita, desea y anhela ver un milagro en su vida. Nuestra iglesia está rodeada de vasijas, búscalas y Dios se encargará en lo secreto de llenarlas. Dios te bendiga es mi deseo. 2 Reyes 4:6