Martes 19 de Mayo del 2026
“sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus espaldas;”
1 REYES 14:9 RVR1960
A principio del mes pasado hablamos de este mismo capítulo, llamándole “No engañes al varón de Dios” (4/6/2026); hoy veremos un poco de las palabras enviadas por Dios a Jeroboam, estas nos dice que era Dios que lo había levantado y hecho principe y rompió el reino para dárselo a él, más su corazón no era como el de David (V+ v7-8). Trayéndonos ese verso del principio (v9).
No pongas a Dios tras tus espaldas. Pues cambiarás lo verdadero por lo falso. Lo real por imágenes. Al Dios verdadero por ídolos. Pon a Dios adelante, él es tu guía, tu ayuda, tu dirección. El pueblo de Dios en el desierto seguía la columna de fuego en la noche y la columna de nube en el día. Ese es el orden, oh ¿sabrás tu como guiar a Dios? No pongas a Dios tras tus espaldas. El día que lo hagas caminaras solo, caminarás en tu propio camino, lo harás sin la ayuda ni el respaldo de él. Aunque tengas palabras proféticas de parte de él para bien, terminarás mal si decides dejarlo. No seas rebelde y recapacita. Suelta la obstinación y arrepiéntete. Madura y aprende, porque no hay bendición fuera del Eterno. ¡Aleluya! Dios te bendiga es mi deseo.