Slideshow image
2 Crónicas 20:15 (V+ v1-30)
“y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.”
La pelea es de Dios. ¿Cuándo? Cuando decides humillarte y ayunar ante él para buscar su pronto auxilio eso fue lo que hizo Josafat (V+ v3), e insistió y lo hizo pregonar por toda Judá guiando al pueblo a volver sus ojos a Dios (V+ v12-13) y vino esta palabra sobre un levita allí por el Espíritu de Jehová diciendo:
* (v15b) “No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.”
¿Quieres que Dios pele tus batallas? Empieza orando, ayunando, busca su rostro. El enemigo te puede traer temor, pero con Dios verás la salvación, por eso dice mas adelante:
* (v17) “No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.”
Deja de pelear tus batallas solo. Deja eso que tu puedes solo. Que no necesitas a nadie. Aprende andar con aquel que no pierde batallas. Hay batallas que debemos pelear, y Dios nos ayuda; más hay otras que Dios te dice, esta es mía, tu quieto y ve lo que haré por ti. ¡Gloria a Dios! Dios te bendiga es mi deseo. 2 Crónicas 20:15