“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina.”
PROVERBIOS 12:18 RVR1960
Golpeando con palabras
Nínive, era una gran ciudad, enemiga del pueblo de Dios, pero no fue un ejercito que los hizo quebrantar y reflexionar y arrepentirse delante de Dios, sino que fueron las palabras que salía de un solo hombre, de Jonás “y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.” (Jon. 3:4b) y mira que dice el proximo verso: “Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos.” (v5, V+ 6-9); terminando este capítulo “Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.” (v10).
No todas las palabras que recibes como golpes son para derribarte, más bien son para probarte y procesarte, para cambiarte, para ser de ti una mejor persona, una que agrade a Dios y no recibas un castigo peor. Se sabio y usa bien tu lengua. Se de los que restaura y levanta, no de los que engrandece la herida. Dios te bendiga es mi deseo